Con un altar de muertos dedicado al exgobernador Jorge A. Treviño Martínez y a Pedro Morales Somohano, el Congreso del Estado rindió homenaje a dos figuras que dejaron huella en la vida pública de Nuevo León.

La ceremonia de inauguración se realizó en el Vestíbulo del edificio legislativo, donde veladoras, calaveras de azúcar, frutas y flores de cempasúchil dieron forma a la ofrenda, acompañada por melodías interpretadas con instrumentos prehispánicos.

Durante el evento, la presidenta del Comité de Archivo y Biblioteca, Elsa Escobedo Vázquez, destacó que estas actividades permiten preservar las tradiciones mexicanas y reconocer a quienes contribuyeron a la historia de la entidad.

“Esta ceremonia nos brinda la oportunidad de rendir homenaje y mantener viva la memoria de quienes han dejado una huella imborrable en nuestras vidas y en nuestra comunidad, además de representar una de las expresiones más significativas de nuestro patrimonio histórico-cultural”, expresó.

La legisladora también reflexionó sobre el significado de recordar a quienes ya fallecieron y la importancia de mantener presente su legado.

“Porque nadie muere del todo mientras permanece vivo en nuestra memoria, pero sobre todo en nuestro corazón”, manifestó.

La inauguración estuvo acompañada por un concierto temático del cantautor mexicano Gonzalo Ceja, quien ofreció un repertorio musical acorde con las celebraciones del Día de Muertos.

Asimismo, mujeres de Apodaca participaron caracterizadas como catrinas, aportando elementos tradicionales y coloridos a la ceremonia.

Con esta actividad, el Congreso de Nuevo León se sumó a las expresiones culturales que mantienen vigente una de las festividades más representativas de México, al tiempo que reconoció la trayectoria de personajes vinculados con la historia política y social del estado.